HP cambió de CEO; ¿Cambiará el rumbo de la firma?

La noticia sorprendió a propios y ajenos: Leo Apotheker, quien se desempeñaba como CEO de HP, se vio obligado a dar un paso al costado para que en su puesto ingrese Meg Whitman. Si bien es cierto que la situación de Hewlett Packard no es la mejor, nadie pensó que el director ejecutivo sería relevado de su cargo menos de un año de asumirlo.

En este caso vuelve a darse algo muy parecido a lo que ocurrió con Carol Bartz en Yahoo!. Tal como les contamos en su momento, la ejecutiva había sido despedida por teléfono porque no había podido levantar el rendimiento de la empresa en poco más de dos años de gestión. En HP el directorio fue menos tolerante: Apotheker duró apenas 357 días como CEO.

Los motivos del despido son claros y hasta justificados (si los vemos desde una óptima simple y no demasiado profunda). En menos de un año las acciones de Hewlett Packard perdieron casi la mitad de su valor, el sistema operativo móvil que les costó 1.200 millones de dólares no tiene un futuro asegurado y los encargados del Grupo de Sistemas Personales (área que produce ordenadores y gadgets) reclaman su independencia para evitar el cierre o la venta.

Como siempre, la alternativa más simple para los directivos es cargar las culpas sobre una sola persona. Esto les permite hacer borrón y cuenta nueva con un directivo fresco, sin mayor remordimiento o una mínima pizca de responsabilidad corporativa.

En Hewlett Packard está pasando básicamente lo mismo que con Yahoo!: si la mala gestión de Leo Apotheker llevó a que la compañía tenga un año repleto de inconvenientes, las personas que lo recomendaron para el puesto de CEO también tendrían que dar un paso al costado. No es necesario ser un genio para darse cuenta de eso.

Si revisan los últimos artículos de opinión en CódigoTecno verán que la mayoría de las corporaciones que están en crisis tienen gravísimos problemas dirigenciales. Generalmente la culpa recae sobre un chivo expiatorio, pero la verdadera responsabilidad se encuentra en aquellos altos cargos que toman decisiones pobres y aún así caen bien parados.

Hewlett Packard es una gran empresa y Meg Whitman tiene las credenciales necesarias como para hacer un buen trabajo (fue CEO de eBay y candidata a gobernadora por California). Esperemos que el resto de los directivos comprenda que no se puede manejar una empresa si no se tiene un verdadero nivel de compromiso con los productos y los usuarios a quienes están destinados.