“One more thing…”: Adiós Steve

Foto: Diario La Nación

Sin dudas la noticia de la semana (y del año, me animo a decir) fue la muerte de Steve Jobs, el visionario detrás de Apple. A todos nos golpeó esta noticia y no necesariamente porque fuésemos fanáticos de sus productos sino porque se trató de la partida de uno de los genios tecnológicos más importantes de los últimos 35 años.

El deceso de Jobs también pegó muy duro porque todos sabíamos que su salud estaba desgastada por el cáncer pancreático que venía luchando desde 2004 y que ya le había costado un trasplante de hígado en 2007. Lo admirable del ex CEO de Apple es que se mantuvo entero en todo momento, sin dar una muestra de debilidad.

En los últimos días prácticamente todos los sitios web ligados a la tecnología escribieron artículos para despedirse de Steve Jobs. El catálogo de palabras en una situación como esta no suele ser demasiado amplio pero uno debe hacer lo que puede con las herramientas que tiene a su disposición.

Como nunca conocí personalmente al ejecutivo californiano no me queda otra opción más que hablar a través de sus hechos y de las palabras de los afortunados que sí compartieron parte de su vida con él. Steve Wozniak, Bill Gates, Mark Zuckerberg, Larry Page y Sergey Brin fueron sólo algunos de los rostros más importantes del mundo tecnológico que rindieron tributo a Jobs hablando de sus dotes motivacionales e innovadores.

Lo cierto es que hoy el mundo tecnológico le debe muchísimo a Steve Jobs por sus aportes, pero no me estoy limitando al ámbito de Apple. Si bien en muchas ocasiones los productos de la manzana marcaron tendencia, otros avances también llegaron de la mano de este visionario. Para ilustrar estoy voy a dar un par de ejemplos.

Después de ser despedido de Apple a mediados de los 80 Jobs fundó NeXT Computer, una compañía de informática que creó equipos costosos pero muy potentes y que fueron aplicados exitosamente dentro del ámbito tecnológico-científico. El primer servidor utilizado por Tim Berners-Lee al poner en marcha la World Wide Web en el CERN fue un equipo fabricado por NeXT.

Otro claro ejemplo es el de Pixar: Si en 1986 Steve Jobs no hubiese comprado la división de gráficos por computadora de Lucasfilm Ltd, la firma de  George Lucas, hoy no existiría ninguna de las magníficas películas de animación que aparecieron tras el furor provocado por Toy Story en 1995.

Es obvio que Jobs no obtuvo estos logros por sí solo, pero siempre fue fiel a sus visiones e instintos. Además fue lo suficientemente inteligente como para rodearse de gente capaz de plasmar todos sus proyectos. Esto no quiere decir que no haya cometido errores, pero ni siquiera las piedras en el camino (a veces puestas por él mismo) lo frenaron.

Muchas veces fui muy crítico de las medidas tomadas por Steve Jobs y no siempre congenié con sus actitudes o estrategias de negocios al frente de Apple. Sin embargo hay que ser lo suficientemente maduro para reconocer que de no ser por su avidez por evolucionar el mercado tecnológico actual estaría atrasado 20 años, o incluso más.

Con sus virtudes y defectos Jobs se las ingenió para poner la vara un poco más alta, obligando a sus competidores a esforzarse por superar los estándares de calidad. Sin dudas el mundo de la tecnología no será lo mismo sin él. Adiós Steve y gracias por todo.