Las redes sociales como vehículos de conciencia virtual

Leila Munter se gana la vida como piloto de carreras y expresó su apoyo a Honk for Saudi Women en YouTube

Hace un par de años cuando se hablaba de redes sociales pensábamos en sitios donde sólo nos reuníamos virtualmente con nuestros amigos, familiares o conocidos para compartir vivencias simples a través de lo multimedia. El hecho de compartir fotografías, videos, música o un simple mensaje era lo que más llamaba la atención de esta clase de sitios.

Sin embargo, estas redes sociales han evolucionado hasta transformarse en “instituciones” que forman parte de la vida cotidiana. Por dicho motivo es algo normal ver campañas, protestas y eventos que llegan a magnitudes impensadas comenzando simplemente desde algún sitio web como Facebook, Twitter o YouTube.

Si les menciono el nombre de Manal Al-Sharif seguramente no les resultará muy familiar, pero se trata de una mujer originaria de Arabia Saudita que se encargó de movilizar a personas de todo el mundo mediante las redes sociales. Lo que hizo, básicamente, fue colgar en la web un video de ella misma conduciendo un automóvil.

Esto no parece un logro demasiado importante a simple vista, pero se comprende su real magnitud cuando nos enteramos que en territorio saudí las mujeres tienen prohibido manejar. Si bien no existe una ley al respecto, las connotaciones religiosas son reforzadas por el accionar policial y por dicho motivo Al-Sharif fue apresada por el “delito” de manejar un coche.

Las redes sociales como vehículos de conciencia virtual

Personas de todas las edad se movilizaron gracias a las redes sociales

La noticia de la detención de esta mujer se dispersó rápidamente mediante las redes sociales y llevó a la realización de varias campañas. Por ejemplo hoy, 17 de junio, se lleva a cabo en todo el mundo “Honk for Saudi Women”, que invita a todas las personas del mundo (especialmente a las mujeres) a grabar un video corto tocando la bocina de su coche en apoyo a la igualdad de derechos en territorio árabe.

Más allá de las diferencias religiosas y culturales que puedan existir en diferentes países queda bien en claro que las mujeres no son objetos y que están luchando por sus derechos. Y también es importante destacar que han encontrado los medios ideales para hacerse valer y conseguir apoyo más allá de las fronteras: Internet y las redes sociales. Hemos pasado del viejo concepto de “conciencia social” al de “conciencia virtual” tan rápido que prácticamente no nos percatamos de ello.

Facebook, Twitter, YouTube y tantos otros sitios ya han trascendido los niveles iniciales de banalización a los cuales estuvieron relegados durante mucho tiempo. Las redes sociales han evolucionado hasta convertirse en un brazo más de la sociedad que se hace escuchar con todo ímpetu. Entonces, ¿cuál es el próximo paso para las comunidades virtuales? Por ahora es imposible saberlo, pero cada vez es más claro que el poder de Internet es ilimitado.